DE LA ESPINA PA' ALLÁ...

Una de las cosas de las que más se acuerda uno, ya con sus años, cuando rememora tiempos escolares, es de aquel viaje de estudios de tal año o de tal otro. Son recuerdos que quedan para siempre; los que ya de mayores tengan de esta edición del viaje, a buen seguro serán muy buenos. Es la nuestra una salida corta pero intensa; humilde, pero muy grande a la vez. Y viene tal grandeza por la calidad humana de sus participantes: es difícil salir a cualquier lado donde te encuentres nenos más obedientes, responsables, atentos, graciosos y educados; vamos, que son un tesoro. 

Comenzó la odisea con atasco a la ida y acabó con atasco a la vuelta. Entre medias, de todo un poco; no nos extenderemos en ello, para eso están las imágenes, que cuentan mucho más. Por mi parte, puedo decir que la noche fue ciertamente entretenida, no es ironía: luchaban a brazo partido dos deseos, el de dormir y el de seguir despierto, observando las incursiones en territorio enemigo del sigiloso ninja o a un señor con los ojos abiertos como platos durante horas y horas...

Hay cosas a mejorar, claro: en Cabárceno deberíamos haber estado más tiempo, es tan amplio que nos supo a poco. Y tenían que habernos dejado zambullirnos en la piscina... Sin embargo, regresamos con muy buen sabor de boca. El año que viene, ¿dónde nos llevará el viento?

Puedes ver todas las imágenes aquí.

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