OSOS Y SUS SALMONES
Érase una vez unos 40 osos que salieron a por salmones al río para comer algo. Cuando llegaron al río un osezno pequeñín que tenía mucha hambre así que se zambulló junto a su madre. Mientras bajo el agua había un salmón muy presumido que le decía a otros salmones: mira qué guapo soy vosotros sois demasiado feos para apreciar mi belleza. Pero de repente un oso pilló al salmón presumido por eso lo mató y se comió al salmón presumido y sus compañeros también murieron devorados por los osos y el rey de los salmones se lo comió el osezno pequeñín. De repente apareció un salmón de 4 metros de largo y entonces todos los osos se lanzaron sobre el salmón gigante lo mordieron y le arañaron las branquias y mataron al salmón gigante y los 40 osos comieron y comieron al salmón gigante. Al día siguiente vieron algo increíble: ¿qué hacía una ballena muerta en el río? Pero a los osos les dio igual y se la comieron. Y con sus panzas llenas se pusieron a hibernar. Y cuando llego la primavera volvieron a comer y comer salmones para la próxima hibernación y la moraleja de la abuela osa es: si un osezno se pone malo tiene que comer más salmones. FIN.
Texto e imagen: Enol


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🤩
ResponderEliminarQue suerte encontrar un salmon!!!
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