JARDINERO REAL...

     ―Mañana voy a podarte el manzano  ―dijo la gris y luenga barba desde el otro lado del teléfono.

     ―Vale, pero ven desde las doce y media, que antes tengo que pasar horarios en la sede  ―respondió servidor.

Dicho y hecho. Puntual. A las diez y pico allí se presentó. Y bien que hizo, JM siempre es bienvenido. Después de charlar un poco, se dirigió raudo y veloz a su prometida tarea. Se encaramó al árbol como un adolescente. Y nos lo dejó estupendo. Amalia tuvo la idea de replantar una de las ramas caídas y entre todos la colocaron derecha, aseguraron y regaron. Albergo ciertas dudas de que prospere, pero de todo se ha visto en este mundo... Con otras ramas, hicieron un refugio para animales. Seguro que más de uno encuentra ahí un lugar para cobijarse en las largas noches geranias. Todos contentos, pues. ¡A ver cuándo vuelves, J. Barbudo!










Comentarios

Publicar un comentario

¡Deja un comentario!

Entradas populares